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ESCUELA DE AVIACIÓN MILITAR - GÉNESIS DE LA FAA - 1995

 

VII. La instrucción académica

Com. Roberto Pastrán

 

Hasta 1944 la Escuela Militar de Aviación era un instituto de especialidad del Ejército que, como tal, debía otorgar a sus alumnos los conocimientos necesarios para su eficaz desempeño como Aviador o Piloto Militar sin por ello perder su condición de hombres del Ejército.

Iniciada la era independiente de la Aeronáutica Militar comienzan, el 1 de marzo de 1945, los primeros cursos con cadetes de 1er. año provenientes directamente del medio civil, ya que hasta el año anterior venían del Colegio Militar de la Nación (cadetes de 3er. y 4to. curso).

Los nuevos programas estaban diferenciados por escalafones: Aire, Técnico y de Tierra (hoy escalafón General) con profusidad de asignaturas en las áreas Técnica, Profesional Militar y Profesional Aeronáutica; sólo el aprendizaje del portugués (Aire y Tierra) y del inglés (Técnico) constituían el campo cultural humanístico.

El nivel mínimo de ingreso exigía tener completo el 4to. año de enseñanza media ya que el 5to. año era otorgado por la E.M.A. Los exámenes de admisión fueron efectuados por primera vez, y completos, en las propias instalaciones de la Escuela.

 

Patio interno pabellón estudios. 1995

 

La actividad aérea comenzaba en 2do. año, continuaba en 3er. y 4to. para egresar como alférez Aviador Militar. Esta etapa duró hasta 1958 pues al año siguiente se iniciaba un cambio programático significativo.
Entre 1959 y 1971 desaparece la formación por escalafones y se crea el Curso de Aviadores Militares (CAM), con un año de duración para alfereces en el primer año.

Esta circunstancia permite crear el Area Cultural Humanística por considerarse necesario mejorar la formación humana, abandonando en gran parte el pragmatismo que caracterizó la etapa anterior, quedando la especialidad para cursos posteriores al egreso.

En 1973 reaparece la instrucción diferenciada por escalafones, otorgando conocimientos básicos pero sin llegar a obtener una especialidad. El curso de 1er. año era común, con la finalidad de producir una buena nivelación de conocimientos, y fue exigencia de ingreso el secundario completo.

Hacia 1978 y como preludio de un nuevo cambio, comienzan con instrucción de vuelo los cadetes del último curso para obtener su brevet de Aviador al año siguiente.

Entre 1979 y 1984 los cadetes egresan nuevamente como alfereces Aviadores Militares. Naturalmente, los programas académicos debieron adaptarse a esa realidad.

Las causas de estos cambios hay que buscarlas en las circunstancias históricas de la Nación, que hacían necesario obtener aviadores aptos para el combate en menor tiempo que el empleado hasta entonces.

Por esos años fue elaborado el “Perfil del Egresado”. Comenzada su elaboración en 1978 fue recibido en la E.A.M. cuatro años más tarde.

Este documento, realizado al más alto nivel institucional, contiene las cualidades personales y las habilidades profesionales para el desempeño eficaz en las tareas que a su egreso deberá ejecutar el alférez. Obviamente, con anterioridad el perfil existió en forma tácita, puesto que los programas de enseñanza obedecían a criterios rectores y objetivos determinados, pero es en 1982 cuando se los concreta en un documento formal.

A la luz del Perfil y con los cadetes volando durante su último curso resultaba imposible alcanzar los objetivos previstos y es por ello que se reinicia el curso de Aviadores para alfereces en 1985, situación que se mantiene hasta hoy, lo mismo que la instrucción diferenciada por escalafones sin otorgar especialidad.

Siempre a partir de los criterios rectores del Perfil, en 1987 se pone en vigencia un programa académico que surge de un estudio de alta racionalidad metodológica (el año anterior se había creado el Gabinete Psicopedagógico con personal especializado en el campo de las Ciencias de la Educación) que corrigió deficiencias presentadas desde 1979.

Se eliminan materias evitando una tendencia al enciclopedismo en favor de una mayor profundidad de conocimientos, acorde con el nivel universitario, y se impartió un cursillo de nivelación en Algebra y Castellano, para eliminar la dispar formación de los jóvenes candidatos provenientes de diversos colegios secundarios de todo el país.

Se tendió a una mayor interdisciplinariedad favoreciendo la transferencia de contenidos entre asignaturas, evitando reiteraciones y superposiciones.

También se impulsó una renovación en las metodologías de enseñanza con mayor participación activa del alumno.

Respecto del examen de ingreso cabe mencionar que siempre se mantuvo la estructura básica, es decir, evaluación intelectual (Castellano, Física, Algebra, Trigonometría, Historia, Geografía), evaluación de aptitudes psicofísicas y de antecedentes; pero algunos cambios en la modalidad empleada se dieron en el tiempo. Así, alguna vez hubo un curso preparatorio de un año y también durante varios años los candidatos provenientes de Liceos Militares no eran evaluados intelectualmente. En la década del 80 se experimentó una selección con previa incorporación de los candidatos por unos treinta días, que pese a los buenos resultados, debió ser abandonada por razones económicas, pero fue reiniciada en 1994 siendo un sistema exitoso porque permite mejorar la relación cantidad de ingresos con los egresos producidos

En general se aprecian, en estos 50 años de historia, cuatro etapas bien definidas en la actividad académica y que estuvo en función de la actividad aérea cumplida por los cadetes.

Cuando hubo actividad aérea, naturalmente la carga horaria disminuía, variando así desde unas 15 horas hasta 36 horas semanales para mantenerse en alrededor de unas 27 horas en los últimos 10 años; pero siempre hubo una hora disponible para estudio personal por cada hora de clase.

 

CONTENIDOS
  Prólogo
I. Movimiento Nacional Pro Aeronáutica Militar
II. Creación de la Escuela de Aviación Militar
III. Inauguración y Organización de la Escuela Militar de Aviación
IV. La Escuela de Aviación Militar en el Palomar
V. La construcción de la Escuela Militar de Aviación en Córdoba
VI. El nuevo cielo
VII. La Instrucción Académica
VIII. Cincuenta años de un nido de condores
IX. Un Capítulo Aparte: Jorge Newbery
  Bibliografía / Agradecimientos