Este despliegue de 5 días se realizó a fin de poner en práctica lo aprendido durante la materia de instrucción militar “Prácticas Profesionales Supervisadas Primarias”.
El terreno donde se aplicó presentaba las características hostiles de un desierto salino, con escasez de agua, alimentos y recursos esenciales, lo que impuso la principal dificultad para los cadetes. También se caracterizó por un clima riguroso con una gran amplitud térmica entre el día y la noche.
Como paso previo al ejercicio operativo, se llevaron a cabo actividades prácticas focalizadas principalmente en la navegación terrestre con recursos básicos, garantizando así la correcta aplicación de los métodos a evaluar.
Posteriormente, durante la ejecución de la campaña, se buscó evaluar los conocimientos y aptitudes de los cadetes exponiéndose a un caso hipotético de accidente aéreo. En este escenario, debieron aplicar las técnicas de supervivencia necesarias para la preservación de la integridad física y el empleo eficiente de los escasos recursos del entorno.
En una primera instancia, las actividades se centraron en el uso conveniente del equipo y la construcción de refugios de circunstancia. A esto se sumó la destilación y potabilización de agua con elementos propios y del terreno, simulando el uso de materiales que pudieran obtenerse de una aeronave siniestrada.
Bajo estas condiciones extremas, se ejecutaron marchas y navegaciones tanto diurnas como nocturnas. Estas etapas incrementaron progresivamente su nivel de dificultad a medida que el cansancio y la deshidratación afectaban al personal. Finalmente, la instrucción culminó con la práctica de distintos métodos de señalamiento a medios aéreos para concretar el rescate. En el transcurso del despliegue, se contó con pasajes del Sistema de Armas AR-1F Búho, brindado por la B.A.M. Chamical, como así también del sistema de armas EMB-312 Tucano de la III Brigada Aérea.
Cabe mencionar el apoyo de la IV Brigada Aerotransportada (Córdoba) y la Sección de Inteligencia Adelantada (La Rioja), perteneciente al Ejército Argentino, que colaboraron con los servicios de transporte todoterreno en coordinación con el personal del Escuadrón Sanidad de la Escuela de Aviación Militar, quienes mantuvieron la seguridad y el control en el ejercicio operativo.
Los Ejercicios Operativos constituyen desafíos ineludibles en la carrera del oficial, diseñados para poner a prueba los conocimientos y virtudes de los cadetes. Sin embargo, más allá de la exigencia, representan la instancia definitiva donde la teoría se materializa y se consolida.


